Informe de cosecha 2021 por EDGARDO DEL POPOLO 'OTRA VENDIMIA LARGA Y FRÍA'

La vendimia 2021 ha sido una cosecha muy particular, con un volumen mayor que el de la añada anterior, aunque inferior a la media de los últimos diez años. Los vinos se muestran frescos y delicados, muy parecidos a los de la vendimia 2016.

Hemos acabado una cosecha inusual. En lo que respecta al volumen, y si bien los números finales no se han divulgado todavía, hay suficiente evidencia para afirmar que superaremos los 22 millones de quintales, lo que supone un incremento del 7% con respecto a la cosecha del año anterior (2020 = 20,5 millones de quintales) y un descenso del 8% respecto a la media del país durante los últimos 10 años (2011-2020 = 24 millones de quintales). Con respecto a la calidad, esperamos vinos frescos y delicados, muy similares a los de la vendimia 2016.

La primavera 2020 fue muy seca y estable, con muy pocas heladas y sin daños visibles en los viñedos del Valle de Uco, aunque algunas zonas del este de Mendoza, especialmente las criollas, sí se vieron afectadas. Una helada en particular tuvo lugar durante la madrugada del 5 de octubre, cuando las temperaturas disminuyeron hasta los -3,5°C (27,5°F) en las zonas más bajas, principalmente en el este.

Llegamos a brotación algunos días más tarde de lo habitual, y la fenología comenzó de a poco a retrasarse hasta una semana según la zona.

El mes de noviembre, época en la que en la mayoría de las zonas ocurre la floración, tuvo un clima muy benévolo, lo que permitió tener un excelente cuaje y, por lo tanto, racimos de muy buena calidad. Estas condiciones climáticas favorables continuaron durante el verano hasta mediados de enero, cuando comenzaron las precipitaciones. La lluvia continuó durante febrero hasta marzo y se comportó de una forma muy similar a lo que ocurrió durante la cosecha de 2016, la cual nosotros catalogamos como MUY buena -más específicamente, la tercera mejor de la última década, detrás de las de 2019 y 2018.

Para ilustrar la similitud entre ambas cosechas, es pertinente mencionar que, en la zona superior del Valle de Uco, las precipitaciones entre enero y marzo de 2016 alcanzaron los 315 mm, mientras que durante ese mismo período de 2021 se acumularon 283 mm. Esta situación terminó de configurar una salida del envero y un comienzo de madurez bajo condiciones de clima frío y húmedo.

En Europa, las añadas frías suelen relacionarse con podredumbre y hongos, pero aquí esto no es así, especialmente cuando se trata de sitios del Valle de Uco como Gualtallary, San Pablo, Paraje Altamira o Los Chacayes, de carácter desértico y suelos con gran drenaje. Consideramos que los años fríos en particular denotan una gran pureza y transparencia en la fruta, con aromas limpios y delicados, a diferencia de lo que ocurre en añadas calurosas, donde la expresión es más obvia y tiende a declinar más rápidamente hacia aromas terciarios una vez en la botella.

La cosecha de las variedades blancas comenzó, como es costumbre, a mediados de enero para las bases de espumantes y en febrero para los vinos tranquilos y rosados. Las temperaturas medias más bajas que se presentaron durante enero y febrero, retrasaron el ciclo de envero a cosecha entre diez días y dos semanas.

Las lluvias en zonas altas como Gualtallary no generaron ningún inconveniente debido a las cualidades de estos suelos, caracterizados por su muy baja retención, por lo que no se presentó ningún problema sanitario. De esta forma, la cosecha continuó con su ritmo normal, manteniéndose en torno a los diez días de retraso en la mayoría de los casos, aunque pronunciándose un poco más en algunos viñedos. La madurez, lejos de ser violenta, ha estado muy bien acompañada por los días frescos y agradables que sincronizaron muy bien el balance azúcar-acidez.

La calidad de los vinos tintos de 2021 es muy prometedora, con Malbecs de excelente color, muy buena acidez y delicados aromas florales, herbales y frutales. Los vinos blancos, por su parte, presentan aromas muy puros y limpios. El Chardonnay es uno de los mejores ejemplos, con una esencia cítrica-mineral, floral y herbal que se traduce en una exquisita definición en boca.

En resumen, esperamos vinos de gran calidad para este 2021. Estos serán frescos, de acidez en armonía con el alcohol y fáciles de beber cuando jóvenes, aunque también con un excelente potencial de guarda.

 

Edgardo Del Popolo

10 de mayo de 2021